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Monoi de Tahití

Tiaré

Desde siempre el Monoï de Tahití desarrolló un papel fundamental en los habitantes de la Polinesia Francesa , ya sea durante los ritos tradicionales o como remedio, aceite hidratante o para el tratamiento del cuerpo y del cabello.


ELABORACIÓN NATURAL

El Monoï de Tahití es un producto natural que se obtiene a partir de la maceración de dos elementos emblemáticos de la Polinesia francesa: el aceite de copra y la flor de tiaré. El aceite de copra es el extracto de la nuez de coco, recogida cuando está madura, del árbol “cocos nucifera” mientras que las flores de tiaré pertenecen a la especie vegetal “gardenia taitensis” y son recogidas cuando están cerradas.
Una vez realizada la maceración, se purifica el producto filtrándolo. Esto hace que sea un producto natural y que posea todas las propiedades de las plantas sin ninguna alteración.

PROPIEDADES RECONOCIDAS

El Monoï de Tahití existe desde siempre en la cosmética tradicional y su estructura reproduce el manto hidro-lipídico natural de la piel. Su alta concentración en ingredientes activos hidratantes, nutritivos y suavizantes, lo hacen un ideal tratamiento para la piel seca y con escamas. Aplicado en cataplasma sobre el cabello, el aceite envuelve las fibras capilares y evita que se rompan o se sequen. Posee, por tanto un efecto reparador del cabello seco y deshidratado, dejándolo brillante y fácil de peinar. En la playa, se aplica sobre el cabello como protección frente a los daños producidos por el sol, el mar y el viento.

El efecto del aceite de monoï y de la manteca de karité sobre la piel o los labios es diferente al de otros aceites minerales o derivados del petróleo, como por ejemplo la vaselina.
La vaselina hidrata muy superficialmente la piel y no es absorbida por ésta impidiendo además que respire, por lo que es una solución a muy corto plazo para la piel y labios secos. Da una sensación de hidratación muy superficial y es necesario aplicarla constantemente.

Sin embargo, tanto el monoï como la manteca de karité, en vez de permanecer inertes en la superficie de la piel, son absorbidos por ésta, aumentando su elasticidad y su capacidad para retener la hidratación, por lo que será menos frecuente que la piel y los labios queden secos y deshidratados.

La hidratación de las capas superficiales de la piel debido al monoï de tahití es progresiva y duradera, el efecto permanece entre 4 y 6 horas después de la aplicación.

Tanto el monoï como la manteca de karité son productos seguros y no tóxicos, que raramente producen reacción cutánea o riesgo de alergia.

 
Monoi de Tahití